¿Qué
es la A.V.V. Costa de la Luz?
La Asociación se fundó el 9 de enero
de 1985 por algunos vecinos de la zona motivados por la preocupación
ante la situación de carencias y abandono por parte de la
administración local del municipio de Barbate, al que pertenecen
las pedanías de Zahora y Caños. Problema causado,
en gran medida, por la lejanía física tanto de Barbate
como de Vejer, creando una situación anómala y peculiar
en cuanto que los escasos servicios públicos existentes en
la zona proceden de este último municipio, en el que están
empadronados y tienen vivienda buena parte de los vecinos de estas
pedanías barbateñas. Aún hoy estos servicios
públicos, correos y escuela, dependen de Vejer, incluida
la parroquia.
La gestión de la Asociación se centró
básicamente en la consecución del tendido de la red
eléctrica y del teléfono. Hubo un periodo de letargo
que duró varios años, hasta que en los "90",
con el incremento de la construcción, sobre todo de viviendas
familiares y algunos pequeños negocios que surgieron con
el auge del turismo de temporada, se agravaron esas mismas carencias
de infraestructuras y servicios, lo que motivó a los vecinos
a retomar la actividad de la Asociación, animados también
por la Asociación de comerciantes "SURNATURA",
la cual pretendía solucionar estos mismos problemas.
El Plan General de Ordenación Urbana vigente fué aprobado
por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio
y Urbanismo de Cádiz, mediante Resolución de 20 de
enero de 1995 (texto refundido aceptado el 18 de abril de 1996).
Nueva aprobación definitiva el 30 de enero de 2003, (no consta
que los vecinos conocieran el tema ni que luego hubiesen sido informados.)
El 16 de octubre de 1999 se celebró una asamblea
general para la elección de una nueva junta directiva. El
presidente saliente informó de las gestiones realizadas y
el estado de cuenta. La junta directiva entrante leyó un
resumen de su Programa urbanístico y medioambiental para
el desarrollo del Núcleo de Zahora. Básicamente se
asumían los principios del "Desarrollo Sostenible"
para lograr la explotación de los recursos de un modo racional,
manteniendo el uso residencial predominante en su categoría
de vivienda unifamiliar aislada, admitiéndose los usos comercial,
hostelero y los usos tradicionales y agropecuarios.
Se decía en su texto: "Las posibles soluciones
a los problemas de Zahora-Caños han de buscarse en el consenso
de los vecinos, tratando de encontrar un denominador común
que establezca unas reglas del juego asumidas por la mayoría
y que sirvan de apoyo a la nueva Junta Directiva para su negociación
con el Ayuntamiento."
Los once puntos que se aprobaron con la elección
de la Junta Directiva son estos:
- Reclamar, con carácter urgente, una modificación
puntual del PGOU que permita construir en la zona de forma ordenada
e inmediata
- Mantenimiento del uso residencial predominante,
admitiéndose los usos comerciales, hosteleros y agropecuarios
- Negociar con el Ayuntamiento el precio de la legalización
de las viviendas y los expedientes sancionadores.
- Abastecimiento de agua potable y saneamiento. Solicitando
la asistencia financiera europea para reducir su coste.
- Dotar de equipamientos y servicios la zona.
- Mejora de los caminos.
- Lograr la certificación medioambiental para
Zahora-Caños.
- Recuperación del dominio público marítimo-terrestre
y la estricta protección del tómbolo del Faro de
Trafalgar (declarado más tarde "Monumento Natural
de Andalucía").
- Recogida diaria de basura y un día a la semana
de muebles y enseres.
- Fomentar la extensión de la actividad turística
a todos los meses del año.
- Potenciación de energías no contaminantes
e incorporación de canalización de fibra óptica
de forma simultánea a la ejecución de la infraestructura
de agua y saneamiento. Alejar las antenas de telefonía
móvil de la zona habitada.
Esta Junta Directiva quedó constituida por los
siguientes miembros: Presidente J. D. Ramos, Vicepresidente J. A.
M. Román, secretario J. L. Corrales, tesorero R. Schuler,
y cinco vocales entre ellos el presidente saliente E. M. Sánchez.
La actividad de la Asociación se incrementó
considerablemente con reuniones y escritos reivindicativos dirigidos
al Ayuntamiento y a los medios de comunicación.
Se estableció como norma una reunión
informativa mensual cada primer sábado de mes.
Se empezó a tomar conciencia de la auténtica
realidad, del peligro que se nos avecinaba, a verle las orejas al
lobo del "urbanismo agresivo" a lo grande, disfrazado
de piel de cordero de "supuestamente respetuoso con el entorno
y prometedor de progreso y empleo", pero en realidad es el
mismo modelo de urbanismo predominante, el de los pingües negocios
que benefician a grandes especuladores y a los políticos
y técnicos de turno, que altera las formas de vida y acaba
con la tierra fértil, plantas y animales, sepultando los
parajes naturales bajo toneladas de asfalto y hormigón de
complejos hoteleros y residenciales, llenándolo todo con
sus edificios, rotondas y bulevares.
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