TU OPINIÓN
Informe Trafalgar,
Costa de la especulación
por un asociado
Especulación inmobiliaria,
delitos medioambientales, malversación de fondos,
esto es lo que se oculta en la sombra de la Costa de la
Luz.
Hablar del Sur es ya, por derecho histórico,
hablar de subdesarrollo, de abandono administrativo y social,
de fracaso escolar. Del Sur se emigra, se sobrevive y hoy,
que ya debíamos haber aprendido de nuestros errores,
seguimos sin respeto hacia el Sur, hacia lo poco que nos
queda del vergel de España, que subsiste a falta
de atención, con la indignación de poblaciones
como las de Zahora y de San Ambrosio, en el término
municipal de Barbate perteneciente a la provincia de Cádiz.
Más de 2.360 habitantes componen la
población de estas pedanías en la que todavía
no existe ni el agua corriente, ni el alcantarillado, ni
un servicio de recogida de basuras eficientes (por poner
un ejemplo padecen la misma situación que la población
de Sanlúcar en los años 50-60). Sus habitantes
se ven, hace ya más de cinco años, amenazados
por un supuesto PGOU (Plan general de Ordenación
Urbana) que promete agua corriente al precio del derrumbe
de muchas de las viviendas de sus habitantes para construir
el último Torremolinos en un enclave medioambiental
privilegiado y protegido a trompicones por asociaciones
locales y ecologistas que apenas pueden hacerse notar frente
al poder de la especulación.
A pesar de las promesas electorales del alcalde
de Barbate por poner en marcha un plan de desarrollo sostenible
para Zahora (ver noticias de prensa provincial, año
2000), Don Juan Manuel de Jesús ha firmado convenios
con grandes empresas y ha concedido los permisos de construcción
pertinentes para edificar complejos urbanísticos
como el de Villa Guadalupe, ubicado en el nacimiento del
Parque Natural de la Breña y Marismas de Barbate
protegido medioambientalmente y a menos de 100 metros del
mar, en Los Caños de Meca. Dicho complejo, ya está
casi terminado, a pesar de que la Junta de Andalucía
ha redactado un informe (Requerimiento de Anulación
de la Aprobación del Pleno) para paralizar la obra,
mandato que no sólo no ha sido respetado, sino que
se ha ignorado totalmente hasta el punto de que dicho complejo
está a punto de su inauguración sin disponer
siquiera de alcantarillado para las 97 viviendas (que se
sepa) construidas, ni tampoco servicio de agua corriente,
o aparcamientos para los vehículos de sus más
de 300 inquilinos.
En este año en el que conmemoramos el
200 aniversario de la batalla de Trafalgar la Junta de Andalucía
ha conseguido suavizar el terrible delito de impacto medioambiental
que quería cometerse en estos terrenos situados a
escasos metros del cabo de Trafalgar (en donde se encuentra
el Tómbolo del Faro de Trafalgar, declarado Monumento
Nacional de Andalucía) construyendo 950 plazas hoteleras,
a lo que la Junta de Andalucía se ha negado, no sin
admitir la construcción de 650 a una altura de 7
metros (bajo y planta).
¿Tendremos que resignarnos a perder
un entorno tan privilegiado como el de la Costa de la Luz
y admitir estas construcciones en un entorno como el del
Faro de Trafalgar cuando la población residente se
encuentra con tantos problemas para la legalización
y mejora de sus propias viviendas?.
¿Debemos seguir de brazos cruzados viendo
cómo prolifera en estas tierras el ejemplo de alcaldías
como la de Marbella?.
¿Qué podemos hacer cuando vemos
cómo instalan la canalización de un agua que
llegará a los hoteles y a las futuras zonas residenciales
de segundas viviendas pero no a los más de 2.000
vecinos que viven en la zona con agua de sus pozos desde
hace tiempo contaminadas?.
¿Qué más habrá
que hacer para que la administración se implique
para un bien tan básico como el agua? En estas zonas
rurales los productos químicos y el agua de las fosas
sépticas acaban filtrándose a los pozos de
sus habitantes con el tan temido aumento de los índices
de nitratos en el agua (un agente altamente cancerígeno)
con el que tienen que regar sus huertas.
Desde las Asociaciones de Vecinos de Zahora,
San Ambrosio y otras pedanías, donde aún vive
mucha gente humilde y en estrecho lazo con la naturaleza,
se hace un llamamiento de apoyo a todas las personas interesadas
o implicadas de alguna manera en este atentado ecológico
que nos afecta a todos, para conseguir la modificación
de este PGOU y un cambio de esta actitud que no promete
ninguna solución a sus habitantes y, muy al contrario,
parece cernirse sobre ellos como la sombra de la especulación
hotelera, en lugar del tan prometido Desarrollo Sostenible
para todos.
Desde este colectivo se pide la especial implicación
de las personas sensibles, de miembros de la cultura, las
artes y las ciencias de Andalucía para que continúen,
como siempre ha sido, luchando por el Sur para el bien de
todos.
Un asociado de costa de la luz de
Zahora- Caños de Meca, Barbate.
Pago de Zahora, mayo de 2005
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